El entrenador Marista

 

Nuestros entrenadores deportivos, son considerados por la Institución Maristas como Agentes de Misión, es decir, como educadores al servicio del Proyecto Educativo Marista, que no es otro que el de educar a la persona en todas sus dimensiones. Por esta razón, los entrenadores deben transmitir una serie de valores que van unidos al deporte. Entre las cualidades que se les proponen para que desarrollen con excelencia su trabajo están:

 

 

Como Personas ...

  • Poseen cualidades humanas y espirituales en grado suficiente. Se conocen y aceptan tal como son, muestran equilibrio afectivo y emocional, responsables, con talante afable y respetuoso.
  • Son conscientes de su influencia sobre los jóvenes, se esfuerzan por conocer el entorno: la sociedad y valores actuales, las características de la juventud con la que han de trabajar...
  • Aceptan la realidad se integran en ella, no de una manera conformista sino desde
  • una motivación transformadora del entorno.
  •  Viven el sentido dinámico de la vida y la necesidad de crecer en valores para lograr la madurez de la persona.

Como Educadores…

  • Poseen una formación y titulación adecuada y velan por una constante actualización pedagógica.
  • Conocen el Plan de Centro y su Proyecto Educativo (Carácter propio) del que forman parte. Procuran la coordinación con el Equipo de Deportes.
  • Se sienten educadores desde el deporte y sus valores. Por tanto, educan para una competitividad sana en la que el respeto al contrario esté por encima de los resultados.
  • Promueven el desarrollo de las capacidades propias de cada joven cultivando el sentido de superación.
  • Trabajan con un estilo sencillo y cercano.

Como Maristas...

  • Se identifican y comparten la espiritualidad marista.
  • Comunican y transmiten los valores que viven: ayuda, entrega, colaboración, perdón, sentido de equipo.

Como Agentes de Pastoral...

  • Integran Fe, Cultura y Vida: dan testimonio, a través de la labor que realizan, del estilo de vida cristiano.
  • Se coordinan también con el Equipo Local de Pastoral, para trabajar desde un mismo proyecto de “Educación en valores”.
  • Promueven el desarrollo de valores cristianos en el deporte: compañerismo, cooperación, esfuerzo, superación, respeto, salud, donación de cualidades físicas...
  • Se hacen presentes en otras actividades y celebraciones del centro, conscientes de que son modelos de identificación para los niños y jóvenes con los que trabaja.
  • Dialogan y acompañan al joven en su crecimiento y maduración.

Como personas solidarias...

  • Promueven la cooperación y la solidaridad en el equipo, dentro de la perspectiva más educativa de su labor.
  • Potencian el respeto al contrario en la victoria y en la derrota.
  • Educan desde la conciencia de diferencia social en el entorno
  • Evitan el elitismo y las formas externas del mismo.
SUBIR